El Museo Julio Romero de Torres reabre sus puertas
martes, 17 de enero de 2012
Se ha modificado la iluminación del recinto y se ha rehabilitado su fachada.
También se han restaurado varias obras del pintor cordobés. Los lienzos cuelgan desde ahora sobre paredes de color rojo.
Las obras del museo, ubicado en la Plaza del Potro de Córdoba, ya han finalizado, lo que permitirá abrir de nuevo, desde el día 24, al público.
Los cuadros de Romero de Torres se dividen en aquellos que abordan una temática religiosa, ubicados en la sala denominada la “Capilla”; sobre el mundo del flamenco en el espacio “El origen de lo Jondo”; los retratos que realizó en la sala “Semblanzas”; y los paisajes urbanos de Córdoba se reúnen en la sala bajo el nombre “El espíritu de Córdoba”.
En esta última sala se ubica una de las obras más conocidas de Romero de Torres, “La chiquita piconera”, que también ha sido restaurada para la ocasión.
La carretera que une Algeciras y Tarifa deja a un lado un conjunto de montañas peladas.
Además, molinos de viento que giran sus aspas sin cesar y una sucesión de curvas que acaban cuando el caminante alcanza la ciudad más meridional de Europa.
La carretera está salpicada de miradores. Uno de ellos conduce hasta una bola terráquea, desde donde se advierte una vista impagable del Estrecho de Gibraltar.
Los catorce kilómetros que separan África de Europa son desde estas alturas una quieta lámina azul surcada por los barcos mercantes.
En esta autopista de aguas saladas se citan delfines, cachalotes, orcas y ballenas.
Tras unas fiestas llenas de excesos no hay nada mejor que practicar deporte para volver a la normalidad.
Los más tranquilos pueden realizar una ruta de senderismo por la Sierra Norte de Sevilla. Una buena caminata en plena naturaleza es suficiente para regresar a casa con energía renovada.
El Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla se presta en su totalidad a la práctica del senderismo.
Encerrada en los límites de la provincia de Sevilla y aislada a un discreto segundo plano por la fama de su capital aparece la llamada Sierra Norte.
Son muchos los que se sorprenden al descubrir este territorio situado entre el Guadalquivir y Extremadura, en la zona más septentrional de Sierra Morena.
La belleza de los paisajes naturales de la provincia sevillana invita a los deportistas a realizar rutas de senderismo para descubrir nuevos rincones y parajes mientras estimulan su cuerpo.
En el siglo XVI los moriscos que poblaban la Axarquía conocían como pocos el significado de lo que con los siglos daría en llamarse dieta mediterránea.
Cultivaban los cerros en bancales y faenaban en las cercanías de la orilla de la mar. Habían hecho de aquellas labores todo un arte.
Muchos pueblos de la comarca aún conservan la red de acequias y fuentes que en otros tiempos saciaron la sed de estos campos generosos y escarpados.
El mapa culinario de este rincón de la provincia de Málaga empieza en las alturas de los montes donde se extienden los campos de olivos. El fruto del olivo sigue molturándose en viejos molinos, siguiendo las pautas de viejos maestros.
Allá por donde las Sierras de Alhama y Tejeda pierden fuerza crecen las cepas y las parras. La uva pasa moscatel, que tiene mucho predicamento por esta comarca, representa todo un emblema en la cocina de la Axarquía.
Elaboran un vino chispeante, de pardo color, dulce y fresco, que propios y foráneos beben en chatos al amparo de una barra.
La isla almeriense, a mitad de camino entre la costa andaluza y Melilla, fue refugio de piratas y escenario de batallas legendarias.
Un corsario de origen tunecino llamado Al-Borany alcanzó con sus barcos y su tripulación la isla en mitad del mar Mediterráneo.
Al-Borany sembró el terror entre los barcos cristianos que surcaban las amenazadas aguas que separaban la península ibérica de las costas rifeñas. Desde esta solitaria isla atacó el litoral almeriense y escondió su botín de guerra en las cuevas abiertas entre sus acantilados, en las covachas de las Lapas, el Pagel o el Lobo Marino, azotadas aún hoy por las olas y los vientos.
Alborán es una isla que forma parte de Almería, según una disposición firmada el 9 de mayo de 1884 por el rey Alfonso XII. En la capital, la isla forma parte del barrio de Pescadería, que se extiende a los pies de la Chanca y la Alcazaba.
Alborán es un sitio extraño, una isla singular con forma de triángulo isósceles, de poco más de siete hectáreas, batida por las olas y apaleada por los vientos que suben desde el continente africano.
Cuentan las leyendas que en ella enloquecieron fareros que como huraños anacoretas no tenían otra misión que encender a la caída de la tarde las luces de la torre para avisar a los barcos de su posición.